sábado, 20 de agosto de 2011

EL SILENCIO DE MI SOLEDAD

Atardecer en rojo. De Dionisio pintor asturiano En el silencio de mi soledad camino cual fantasma eterno por el tiempo de lo ya vivido, parándome en cada recoveco, escudriñando cada minuto, gozando doblemente de las delicias vividas, pasando por alto las desdichas,por eso en mi soledad silenciosa nunca estoy sola: Es un mundo rosa el que palpita y me tiende su mano milagrosa para despertar doblemente animosa y seguir disfrutando del día a día en mi soledad....... sin estar sola, desechando los inconvenientes con mi fuerza protectora.

Leonor Rodríguez Rodríguez
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viernes, 5 de agosto de 2011

¿ NIÑOS DIFERENTES ? Hoy 5 de Agosto del 2011











Leonor Rodríguez Rodríguez para NADAYNADA
mostrar detalles 21:58 (1 minuto antes)

Esta mañana un berrinche y aún mi corazón sangra, esos niñitos medio muertos y abandonados ..... por no tener que llevarse a la boca......emitido por la televisión y ahora los otros, los consentidos que lo tienen todo......con sus juegos en la plaza del ayuntamiento de mi ciudad, patrocinado por la Caja de Ahorros (Cajastur)......no sé que pensareis ...pero yo pienso que todo está muy mal repartido, muy mal administrado; en que sociedad vivimos? por que nadie levanta la voz para decir ¡BASTA ! que el dinero invertido en estos juegos se invierta en comida para esos pueblos sedientos, nunca mejor dicho, de todo,......y sobretodo lo más imprescindible para la subsistencia, el agua y la comida....
Adjunto unas fotos .
Leonor

jueves, 9 de junio de 2011

DIONISIO FIERROS ALVAREZ, PINTOR ASTURIANO.

DIONISIO FIERROS ALVAREZ .-AUTO-RETRATO







CAMPESINOS CHARROS







RETRATO DE LA REINA MERCEDES




RESUMEN BIOGÁFICO:


Fierros Álvarez - Dionisio Fierros Álvarez es un pintor español. Nació en La Ballota, Asturias 1827 y murió en Madrid en 1894.

Nacido en ambiente campesino, se traslasda a Madrid a la edad de 14 años para aprender el oficio de sastre, que abandona para ser doméstico en la casa del Marqués de San Adrián, poseedor de una excelente colección de pintura, que el muchacho asturiano copia a escondidas. Descubierta su afición, la esposa de José María de Magallón, el aristócrata a quien sirve, le regala los útiles de pintura y el marqués se convierte en su protector, hasta el punto de que lo introduce en el taller del gran artista de aquel tiempo, José de Madrazo, donde trabaja hasta 1884.

En esta fecha abandona este taller para entrar en el del hijo de José, Federico de Madrazo, mucho mejor pintor que su padre, que acaba de regresar de Roma, y que era sólo dos años mayor que su alumno. El joven Fierros completa su formación asistiendo a las clases de la Academia de San Fernando y al Museo del Prado, donde estudia a los grandes maestros y copia a Velázquez.

En 1885 Fierros deja la corte y se traslada a Galicia, dispuesto a triunfar como pintor, y se dedica al retrato de encargo, género en el que destacará con recia personalidad, entre realista y romántica. Permanece tres años en Galicia y pinta incansablemente retratos, paisajes y escenas de género, con la tipología popular del país.

Concurre a la Nacional de Bellas Artes de 1860 y gana una de las primeras medallas con su cuadro «Romería en las cercanías de Santiago», que prestigiará en Madrid el género costumbrista, tan cultivado en su época. Viaja a París y regresa a España para proseguir sus correrías de pintoresquismo, que le llevan a Salamanca, donde también deja numerosos testimonios de la tipología popular. Vuelve a concurrir a la Nacional de Bellas Artes en 1866, con un cuadro de tema histórico, tan en boga en esa época, y alcanza la medalla de oro. Este mismo año es nombrado caballero de la Orden de Carlos III, una de las máximas distinciones del Estado español.

Hacia finales de la década de los setenta regresa a su Asturias natal y realiza un encargo de Rey Alfonso XII para El Escorial, «El éxtasis de Santa Teresa», al tiempo que sigue su pintura de género y de retratos, protegido por la familia Herrero, de banqueros, a cuyo fundador hace un retrato de cuerpo presente, uno de los ejemplos más extraños de toda la pintura española. De nuevo en Madrid, Fierros muere repentinamente, a los 67 años de edad, cuando se dirigía a presenciar una corrida de toros.

La obra de Dionisio Fierros está en el Museo de Arte Moderno de Madrid, en todos los de Galicia y en numerosos museos provinciales de España, así como en Diputaciones y Ayuntamientos, sitios reales e importantes colecciones particulares.

Fue un realista consumado, aunque siempre hay en él un toque romántico. El pintoresquismo de sus temas está dominado por la calidad formal del pintor, verdaderamente notable. Al valor puramente plástico se añade el documental, porque sus escenas son retratos de la vida española del segundo tercio del siglo XIX.
Recopilado de Wikipedia.
Leonor.

sábado, 16 de abril de 2011

EL ARREADOR


En conjunto la manada, a una voz del arreador, en el redil temerosas dan su si vigoroso de obediencia y amor. Cánticos de alabanzas al señor todo poderoso implorando sus perdones para ser merecedora de sus gratos, sabios, dones. Ante tal perspectiva el rebaño risueño sale por los caminos de la pradera de ensueño gravada en el pensamiento. Pierde esperanza la manada de que exista tal pradera, pues ve al que las arrea caer en perversos actos que él les condena. Confusa la manada se revuelve enloquecida, deja sus huellas, latentes, por donde quiera que pisa sin llegar a distinguir la verdad de la mentira.
 Leonor Rodríguez Rodríguez.

domingo, 20 de febrero de 2011

EL GRITO DE LOS PUEBLOS


Paz, Luz y Amor, entre toda la humanidad,¡ fuera guerras !, las protestas bienvenidas, pero sin violencia, dejemos al pueblo vibrar en sus peticiones justas y que los administradores del mundo vayan tomando buena cuenta......el pueblo está ...dispuesto a morir.....por su libertad.......
Saludos afectuosos.
Leonor Rodríguez Rguez.



Roberto ha escrito: Gritan los pueblos su dolor con bandera de alma herida. Clama la estampida manos sueltas, alas sin cadenas. Pies sin grilletes, ni fronteras. Un cuerpo, un tumulto, una imagen, de gente embravecida, un sentimiento, que despierta el encuentro con la paz. Ausencia, carencia, congoja muerte, guerras. Ya al hombre le falta su ser solo en su deidad. Opresión de mal: Tan mal, que se escucha el conspirar. Hombre contra el hombre. Ya vasta. El tiempo es ya. Que sobra todo para todos y se sabe hay aun mas. Conciencia colectiva, puede mas que selectiva. Abiertos ojos de los todos, ven delante y detrás. Pueblos,mundos, de mil modos despertad. Que la aurora se ve dentro y la luz es manantial. En los pueblos que despiertan en sus ansias de libertad. Roberto A. Dumenigo